Estimar la credibilidad de la información hallada requiere
tener suficiente conocimiento del tema en su área y en su defecto, si el
usuario no posee especialización sobre el tema que busca, deberá apelar a una
evaluación de las fuentes de información que brinda el sitio web. Lo más
habitual es que la gente no cuente con un criterio independiente para
determinar si ciertas afirmaciones con válidas. En el contexto de Internet esto
significa explorar la información de la dirección (URL) de páginas web que
identifican quién las hizo, cuándo se las actualizó, etc.
No es raro encontrar mucha información disponible, pero
tampoco es menos cierto que gran parte de la misma puede tener algunos errores
o no ser suficientemente válida. Por tanto, es de recibo, saber clasificar esa
información en válida o no válida para la realización de actividades educativas
o de otro tipo.
Por tanto, para considerar una información que se haya
disponible en internet como válida, habremos de tener muy en cuenta, como mínimo,
los siguientes factores:
Autor de la misma
Posiblemente sea el factor determinante para validar la información
obtenida de la red. Responder a la pregunta de ¿quién lo ha escrito? o ¿qué
trayectoria profesional tiene el redactor de la información -bloguero,
científico, docente, etc.-? nos dará una indicación importante sobre la validez
de dicha información.
No siempre tenemos la suerte de tener “suministradores”
conocidos, pero muchas veces nos podemos encontrar referencias a dichos
autores, que indican que su información es fiable y garantizada por otros a los
que sí les hemos otorgado previamente esa presunción de veracidad.
Exactitud y verificación de los detalles de la información
Esta es una parte muy importante del proceso para garantizar
su validez, especialmente cuando nos encontremos con un autor desconocido o,
que no haya publicado nunca en el mundo de la publicación “reglada” (libros,
revistas científicas, etc.). Los criterios para valorar esa exactitud y,
verificar la misma serían:
La retroacción o feedback que ha tenido dicho
artículo/trabajo/proyecto/investigación por parte de “autoridades” sobre el
tema que le otorgarán la cualidad de “exacto” y “verificado”.
Vigencia
La vigencia de la información se refiere al momento de la
publicación. Es imprescindible para evaluar como fiable un dato/referencia
sacado de internet, la posibilidad de consultar la fecha de su publicación. Por
tanto, así nos permitirá descartar información que pueda llegar a ser o
considerarse obsoleta y usar la más actualizada. Eso sí, aunque en nuevas
tecnología convenga usar referencia de menos de cinco años (por el crecimiento
y cambios exponenciales que presenta su uso: en herramientas y situaciones de
aula), en otros temas podemos usar referencias algo más antiguas.
Consideramos imprescindible establecer estrategias de
protección contra los puntos de vista monolíticos o excluyentes. También otros
criterios de confiabilidad, de un sitio web, que se pueden tener en cuenta son:
- Poseer rigor científico (Universidades, ONG, Gobiernos, etc.)
- Actualización periódica y buen mantenimiento de los contenidos.
- Buena documentación y con referencias bibliográficas.
- Información actualizada y pertinente.
- Subjetivamente agradable para navegar.
- Variedad de hipervínculos con referencias, recomendaciones y comentarios
- Explicitación de los autores del sitio, su CV y modo de contactarlos.
- Cómo buscar información en Internet, del ITSON (Instituto Tecnológico de Sonora)
- Evaluating information found on the internet, de la Johns Hopkins University
- Fiabilidad de la Información por patriciazurita






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